Yo solo supe esto, hace mucho tiempo.
Yo solo vi lo que crei ver, era mucho
pero terminé viendo lo que era imposible ver,
era mucho.
De risas y jolgorios, cuales danzas hacían
cambiar las más duras situaciones de vida,
eso era mucho.
Pues, ella creo una barrera tan lejana
como la distancia a la luna,
más bien,
la distancia a su corazón.
Barrera maldita, barrera del metal más duro,
metal convertido ente, un nada.
Nada, pues eso fue.
Eso fue, eso terminó.
Es esto el inicio de todo?
jueves, 29 de abril de 2010
miércoles, 28 de abril de 2010
Ediciones
Últimamente cuando viajo en micro, siento cierta felicidad y/o alegría, en cierta parte le veo mucha gracia, al notar cómo es la comunicación entre el conductor y el cobrador. Los gestos que hacen, señas imndemizantes que a simple vista llama la atención, es por eso que escribo esto. Aunque, en realidad esto está en mi cabeza desde hace mucho. Entre ellos se entienden, al parecer la pasan muy bien en horas de trabajo, tratando de esquivar los más voraces y caóticos carros que aparecen en las avenidas más transitadas de la capital y sobre todo denoto la Av. Benavides, ya que es la avenida que más transito yo en micros debido a mi universidad, amistades, lugares que voy seguido, etc.
Ayer me puse a pensar bastante sobre la vida de ambas personas que nos brindan un servicio de transporte tan necesario en estas épocas. Fue cuando me subí en mi paupérrima pero cotidiana ruta para llegar a mi universidad, cuando el cobrador abrió la puerta muy contento, con cierta risa de por medio, con el clásico "sube, sube" y mientras me acomodaba, él no paraba de mirar al conductor. Se hacían señas y luego al parecer hablaban sobre sus compañeros de trabajo (me imagino que de la misma empresa) y las supuestas carreras que se metían cuando se encontraban. Lo particular sucedió cuando justo apareció un micro igual al que me subí al costado, y tanto el cobrador como el conductor no paraban de conversar jocosamente, a tal punto de no entender el idioma del que hablaban. En cierta parte me pareció sorprendente, al punto de llegar a la risa. Reírme al son de su risa, el ver su felicidad en esas horas de trabajo, consumidor como cualquiera se pudiera imaginar, pero sonriendo, cagándose de risa, y de sus bocas sólo brotaban palabras sin sentido para mí pero que daban cierta atmósfera cómoda en el bus. Me pregunto si eso pasa en otros micros.
Conversación de Bob Dylan con Allen Ginsberg acerca del poeta beat Jack Kerouac, y la tumba del mismo.
PREPÁRATE!...se viene lo peor
Les Savy Fav - Brace Yourself
Les Savy Fav - Patty Lee
Ayer me puse a pensar bastante sobre la vida de ambas personas que nos brindan un servicio de transporte tan necesario en estas épocas. Fue cuando me subí en mi paupérrima pero cotidiana ruta para llegar a mi universidad, cuando el cobrador abrió la puerta muy contento, con cierta risa de por medio, con el clásico "sube, sube" y mientras me acomodaba, él no paraba de mirar al conductor. Se hacían señas y luego al parecer hablaban sobre sus compañeros de trabajo (me imagino que de la misma empresa) y las supuestas carreras que se metían cuando se encontraban. Lo particular sucedió cuando justo apareció un micro igual al que me subí al costado, y tanto el cobrador como el conductor no paraban de conversar jocosamente, a tal punto de no entender el idioma del que hablaban. En cierta parte me pareció sorprendente, al punto de llegar a la risa. Reírme al son de su risa, el ver su felicidad en esas horas de trabajo, consumidor como cualquiera se pudiera imaginar, pero sonriendo, cagándose de risa, y de sus bocas sólo brotaban palabras sin sentido para mí pero que daban cierta atmósfera cómoda en el bus. Me pregunto si eso pasa en otros micros.
Conversación de Bob Dylan con Allen Ginsberg acerca del poeta beat Jack Kerouac, y la tumba del mismo.
PREPÁRATE!...se viene lo peor
Les Savy Fav - Brace Yourself
Les Savy Fav - Patty Lee
domingo, 25 de abril de 2010
Avenida Arequipa
Hilera con forma de camino; rumbo gris
concreto indefinido sin línea de guía,
en cada esquina cierta meretriz,
vastos callejones sombríos denotando la vía.
Con diez monedas el logro es sencillo,
el placer viene consigo, las dudas inundan
cual costo es pues, acaudalado caudillo,
sin importar drásticas consecuencias que abundan.
Ellas sólo buscan devolver el recado.
Cual gárgolas de cimiento aparecen, pues
esta vez no solo hay lo que abastece el mercado.
Sombras lúgubres de procedencia ilegal, dices.
Transacción con celeridad, la consecuencia es un altercado.
concreto indefinido sin línea de guía,
en cada esquina cierta meretriz,
vastos callejones sombríos denotando la vía.
Con diez monedas el logro es sencillo,
el placer viene consigo, las dudas inundan
cual costo es pues, acaudalado caudillo,
sin importar drásticas consecuencias que abundan.
Ellas sólo buscan devolver el recado.
Cual gárgolas de cimiento aparecen, pues
esta vez no solo hay lo que abastece el mercado.
Sombras lúgubres de procedencia ilegal, dices.
Transacción con celeridad, la consecuencia es un altercado.
sábado, 24 de abril de 2010
Al diablo con la pobreza
Ellos sí entendían la situación en su país en aquellos años.
Un total desorden parlamentario que llevó al mismo hoyo a un país tan grande económicamente como Reino Unido. Lo particular es que sus sonidos funk/post-punk hacían resfregártelo en la cara a base de bailes y narices golpeadas, un sonido único.
Gang of four - To Hell With Poverty
Un total desorden parlamentario que llevó al mismo hoyo a un país tan grande económicamente como Reino Unido. Lo particular es que sus sonidos funk/post-punk hacían resfregártelo en la cara a base de bailes y narices golpeadas, un sonido único.
Gang of four - To Hell With Poverty
Like A Rolling Bong
No fumaba marihuana desde año nuevo, en playa Pulpos, sur.
La semana pasada, justo un viernes, estaba con un amigo de Arquitectura, y dos amigas de Turismo. Fue divertido, sí. Pero me sentía como anestesiado, aunque alegre,
y con mucha hambre, si me permiten decirlo.
Estaba en un parque cerca a mi universidad, por Plaza Vea de Benavides. Luego me llamó un amigo y no recuerdo qué le dije, pero se supone que luego de estar con mis amigos, me iba a ir a la casa de otro amigo del colegio que vive por mi universidad. Al caminar veía caras distorsionadas y cierta levitación.
Llegué al parque de mi amigo Sergio, recuerdo haber visto a unas personas en una esquina, y que alguien me saludaba, y me decía "Hola!" pero con una voz muy aguda, no entendía nada, estaba muy drogado. Mientras seguía caminando y miraba a esa persona, no supe bien quién era, asi que seguí caminando hacia donde Sergio, ignorando completamente todo lo que había a mi alrededor.
Recordé que no tenía celular, lo dejé en mi casa, asi que no podía contactarme con él, debido a ello, simplemente me retiré rumbo a mi morada.
Todo el viaje fue como nadar en estrellas.
Me abstengo de poner la calidad de todo lo anterior.
La semana pasada, justo un viernes, estaba con un amigo de Arquitectura, y dos amigas de Turismo. Fue divertido, sí. Pero me sentía como anestesiado, aunque alegre,
y con mucha hambre, si me permiten decirlo.
Estaba en un parque cerca a mi universidad, por Plaza Vea de Benavides. Luego me llamó un amigo y no recuerdo qué le dije, pero se supone que luego de estar con mis amigos, me iba a ir a la casa de otro amigo del colegio que vive por mi universidad. Al caminar veía caras distorsionadas y cierta levitación.
Llegué al parque de mi amigo Sergio, recuerdo haber visto a unas personas en una esquina, y que alguien me saludaba, y me decía "Hola!" pero con una voz muy aguda, no entendía nada, estaba muy drogado. Mientras seguía caminando y miraba a esa persona, no supe bien quién era, asi que seguí caminando hacia donde Sergio, ignorando completamente todo lo que había a mi alrededor.
Recordé que no tenía celular, lo dejé en mi casa, asi que no podía contactarme con él, debido a ello, simplemente me retiré rumbo a mi morada.
Todo el viaje fue como nadar en estrellas.
Me abstengo de poner la calidad de todo lo anterior.
viernes, 23 de abril de 2010
A given end to your dreams
New Order, formado en 1980, tras la muerte del vocalista de Joy Division, Ian Curtis. Esta banda cuyos integrantes eran los restantes de la banda antes mencionada es considerada entre las más influyentes del mundo dance y alternativo que apareció en los 90's (por no decir también una de las bandas más influyentes de la historia) debido a sus riffs melancólicos post-JD, letras crítpicas y sintetizadores energizantes en todo el apogeo New Wave/Post-Punk de aquella época. Cómo no mencionar los ritmos casi robóticos de Stephen Morris, baterista del grupo.
Hay pocas canciones en mi vida que digo "wow...¿dónde ha estado esta canción toda mi vida?" Esta sinceramente se ha robado mi corazón. No puedo decir más. Deléitense, o déjenlo en el olvido, ya que no todos piensan igual que yo.
New Order - Dreams Never End
Album: Movement
Hay pocas canciones en mi vida que digo "wow...¿dónde ha estado esta canción toda mi vida?" Esta sinceramente se ha robado mi corazón. No puedo decir más. Deléitense, o déjenlo en el olvido, ya que no todos piensan igual que yo.
New Order - Dreams Never End
Album: Movement
Otro estado, otro sitio
Técnicas avanzadas e ímpetu en uso de las manos,
qué increible! es otro estado
Estrellas formadas por retinas sangrantes,
ni la cautela de un ente del bosque acurrulla
este estado.
Otro estado.
Me siento en otro sitio.
Marfilero de ventajoso juicio, él sólo rompe las hojas,
sólo usa las hojas.
Extravagante.
Compañía de pérfidos alaridos, nada como eso,
pues eso es poco,
Señora compañía, que ella me diga mi estado,
mi sitio.
Viajes de grandiosa paciencia, forma sutil de sentir
tu propio cuerpo volar, viajar más allá
del allá
lo más próximo.
De risas y jolgorios, a veces incelsos
o inesperados.
Es tu estado, dice la señora compañía.
Este es mi sitio, ahí digo yo.
Todo es parte del sistema, sentencia aquel marfilero.
qué increible! es otro estado
Estrellas formadas por retinas sangrantes,
ni la cautela de un ente del bosque acurrulla
este estado.
Otro estado.
Me siento en otro sitio.
Marfilero de ventajoso juicio, él sólo rompe las hojas,
sólo usa las hojas.
Extravagante.
Compañía de pérfidos alaridos, nada como eso,
pues eso es poco,
Señora compañía, que ella me diga mi estado,
mi sitio.
Viajes de grandiosa paciencia, forma sutil de sentir
tu propio cuerpo volar, viajar más allá
del allá
lo más próximo.
De risas y jolgorios, a veces incelsos
o inesperados.
Es tu estado, dice la señora compañía.
Este es mi sitio, ahí digo yo.
Todo es parte del sistema, sentencia aquel marfilero.
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